sábado, 30 de agosto de 2014

Oración por Marilin Monroe - Ernesto Cardenal

Señor recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra
como Marilyn Monroe, aunque ése no era su verdadero nombre
(Tú conoces su nombre real, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa, sin fotógrafos y sin firmar autógrafos.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue creciendo el horror y su impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos se descubre que fue bajo reflectores.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
Alguien herido por los gangsters alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor: quienquiera que haya sido el quien ella iba a llamar y no llamó
(y tal vez no era nadie o era Alguien cuyo número no está en
el Directorio de los Ángeles) ¡contesta Tú al teléfono!