sábado, 18 de diciembre de 2010

14 - Armando Rosselot

Chapoteabas desnuda en el agua

Yo limpiaba mis manos

Me sequé hasta el dolor

Me vestí muchas veces

Te llamé también

Debía cumplir con mi deber

Pero tú nunca oíste mi voz

Desnuda en el agua chapoteabas

Despreocupada sin cesar

(1988)

Publicado en: Blog de Armando (La bruma) http://labruma.blogspot.com/2010/10/sala-de-espera.html

jueves, 16 de diciembre de 2010

La meta - Ada Inés Lerner

Aferrar el camino a la meta enturbia la mirada crea el propio abismo es humo, es tristeza una piedra cansada mal herida está viva, parece, por la pugna en la playa, otras piedras, la vida con arena desfallece en el lecho de un río; si no regresa tampoco el río huele a derrota como la burla del espejo nos confunde tan poco se detiene el río en la meta; la meta es un espacio en el infinito la piedra es un camino o el punto de partida la pregunta nos desvela ¿qué es la piedra? ¿qué es la meta?


Tomado del blog: http://www.decuentosypoemas.blogspot.com/

Distancias - Nanim Rekacz

El llamado de la selva,
el aullido del lobo,
el llamador de ángeles.

La llama, el amado, las alas.
Vuelo, clamo, amo.

Allá cerca,
acá lejos.

Poema VIII - Antonio J Cruz

Lo infinito de mi sueño
cabe en un retazo
del nocturno.

Simplemente
un borroso perfil,
estampa fugitiva,
azul tatuaje
que se dibuja
en cada espacio de mi ser
y me traspasa


de: Desde el exilio hacia Hiroshima

Segunda introspección - Bruno di Benedetto

Como un territorio ennegrecido
hasta los bordes
amargo
como un río mutilado
aferrado a esta orilla única
respiro
escribo
atestiguo la muerte.


martes, 14 de diciembre de 2010

Ajedrez - Eduardo Betas

Nunca supe jugar bien al ajedrez / y sin embargo / vine a parar / o a sentarme / frente al tablero de piedra / de la plaza.

Siento que enfrente se sienta / me enfrenta / lo que seré / mientras / que lo que fui / barre la memoria / de las risas destrozadas.

No hay trebejos a la vista / solo palomas / y una música húmeda que llega / de una radio desde un pasillo, una portería o una guardia.

Tallo / con lo que tengo / mis piezas / pero sólo tengo lágrimas / entonces me salen alfiles, torres y una dama transparentes / que es negra y blanca

Es negra y blanca y… / …al mismo tiempo / es silencio, vacío… / una tarde agria…

Mientras las piezas van cayendo / en los casilleros / una a una / las palomas desbaratan la partida / con sus alas

Se confunden tristeza con espejo / y se miran / en mis lágrimas trebejos estalladas / sin saber que lo que ven ya no existe / y todo empieza a oler a risa rancia

La soledad / inevitable / tiene la forma / de una mujer gorda / dando de comer a las palomas / con mis lágrimas


Con autorización del autor, extraído de http://palabrar.com.ar/

No voy a nombrarla - Miguel Dorelo

De ninguna manera voy a nombrarla.
Ni siquiera mencionaré sus ojos,
Ni su mirada.
Nada diré de su sonrisa; tampoco su cabello será mencionado.
Menos aún sus pechos, sus caderas,
Ni el aroma de su piel
Ni su sabor.
No serán de dominio público nuestras intimidades.

Hoy,
Tan solo hoy,
Me concedo el derecho a no nombrarla.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Hatuchay - Washington Cucurto

Ucraniana, alta, demoledora, reparte volantes de Radio Taxi,
hasta las tres de la tarde cuando cambia su puesto a su hijo.
Ucraniano, alto, demoledor, 19 años.
Vive en un hotel de la calle Sarmiento, pero nunca supe bien cual.
¿Para qué quiere tú saber mi hogar?.
Su marido se llama Pablo, ucraniano, alto, rubio, demoledor.
Tardes enteras la esperé a las tres de la tarde,
el hijo sabía que me raspaba a la madre, no le importaba.
Él buscaba a quien raspar.
En lo posible alta, morochaza, ucraniana no, gringa no,
criolla sí, demoledora, sí, sí.

Madre - Claudia Isabel Lonfat

Ella habita en mí
en lo bueno en lo malo
me vive/
me respira
y me pare/
me aplasta


Ella alimenta mi risa
juega con mis silencios
de niña mal criada
me acusa/
me apaña
y me hiere/
me abraza


Ella despedaza las muñecas
de mi mente
de trapo rancio
y cara pintarrajeada
me da armas
para combatir al monstruo
me libera/
me reta
y me besa/
me mata.

Tomado del blog: http://laperladejanis.blogspot.com/

Aunque sabes que esta vez será igual - Salvador Mira

Aunque sabes que esta vez será igual
dejas que entre en ti.
Porque sabes que ninguna será como la primera
aunque te mantenga flotando ingrávido;
porque mañana despertarás con telarañas en los ojos,
en la boca,
en la piel,
y dirás: nunca más, nunca más, nunca más,
nunca más,
nunca más,
nunca más,
nunca más.
Y apenas unas horas después saldrás de nuevo
a buscar el veneno más dulce y más oscuro;
y con densidad calculada
dejarás que espese tu sangre y que ciegue tu visión
durante la subida,
que te mantenga inconsciente del miedo durante un tiempo,
y que acelere tu corazón mientras aterrizas.
Así alcanzarás una sublime alienación,
una formidable negación de ti mismo,
y simplemente te arrastrarás mientras vivas
dedicándote a la busca, una y otra vez,
una y otra vez,
una y otra vez,
una y otra vez,
una y otra vez.

viernes, 10 de diciembre de 2010

yo nací roja - Maritza Kusanovic

Yo nací roja igual que las manzanas y los labios en los labios

Yo nací roja encarnada y muy viva
por eso cicatrizo con facilidad Y las cicatrices
me recuerdan la fuerza de los ríos y el maltrato

Yo nací roja para doler y con dolerme no basta nunca basta

Yo Nací Roja con el fuego y la sangre en una mano

Yo nací roja Y cuando me abrieron los dedos
prendió la brasa Y dijo que no las letras
que no los números La primera línea
me entró con sangre y mundo

Y la poesía es un acto de sangre
y me sangraron la primera línea
Y la sangre tira Y no es linaje y no es raza
Y la sangre tira Y no es familia

El rojo de mi sangre

Cuando sangre sangrarán conmigo



Con autorización, extraído de http://bloggrito.blogspot.com/

La tapa - Héctor Ranea

Una caja entreabierta
las monedas y misterios que relucen dentro
los portales en un verano caliente
las manos que celebran una desnudez
el brillo de un ojo casi cerrado
adivinando un beso nocturno.

No te puedo ver brillar en la oscuridad
no puedo brillar en la oscuridad
la oscuridad no nos brilla
la ceguera nos toma por sorpresa
en lo más cerrado de la noche
cuando duermen los veranos
los portales cierran sus secretos
las desnudeces yacen sobre la cama
sobran los ojos
sobran los besos oscuros
sobra el tintineo de las monedas
dentro de una caja
que sospecho entreabierta.

De: Impotencias (2009)

Críptico - Martín Maggi

Medir el vaso o la taza de café

sentir el cuerpo caliente de una vez

pedirle al viento

entregar el mensaje

sin acentos

moler de un golpe los recuerdos

tan directos

sacar los dedos

y sentir un mar por dentro

abarcar todo espacio

en un asiento

caminar pegados en el frío

parque rosedal

e imaginar

que la imposibilidad

nunca llegue.

Pintados pies

imantados ojos

luciérnagas invernales

terrenos inmorales

cripta en desuso

una sed mortal

y la piel

una vez más electrizada

para mañana nirvana

en tu cama

sin ataduras ni ropas

maga.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El cuervo- Edgar Alan Poe

Cierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada,
meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral
y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido,
como si alguien muy suavemente llamara a mi portal.
"Es un visitante -me dije-, que está llamando al portal;
sólo eso y nada más."

¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre!
Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral.
Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma
en mis libros, ni consuelo a la perdida abismal
de aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar
y aquí nadie nombrará.

Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas
me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal
que, para calmar mi angustia repetí con voz mustia:
"No es sino un visitante que ha llegado a mi portal;
un tardío visitante esperando en mi portal.
Sólo eso y nada más".

Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé:
"Caballero -dije-, o señora, me tendréis que disculpar
pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido
y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal
que dudé de haberlo oído...", y abrí de golpe el portal:
sólo sombras, nada más.

La noche miré de lleno, de temor y dudas pleno,
y soñé sueños que nadie osó soñar jamás;
pero en este silencio atroz, superior a toda voz,
sólo se oyó la palabra "Leonor", que yo me atreví a susurrar...
sí, susurré la palabra "Leonor" y un eco la volvió a nombrar.
Sólo eso y nada más.

Aunque mi alma ardía por dentro regresé a mis aposentos
pero pronto aquel rasguido se escuchó más pertinaz.
"Esta vez quien sea que llama ha llamado a mi ventana;
veré pues de qué se trata, que misterio habrá detrás.
Si mi corazón se aplaca lo podré desentrañar.
¡Es el viento y nada más!".

Mas cuando abrí la persiana se coló por la ventana,
agitando el plumaje, un cuervo muy solemne y ancestral.
Sin cumplido o miramiento, sin detenerse un momento,
con aire envarado y grave fue a posarse en mi portal,
en un pálido busto de Palas que hay encima del umbral;
fue, posóse y nada más.

Esta negra y torva ave tocó, con su aire grave,
en sonriente extrañeza mi gris solemnidad.
"Ese penacho rapado -le dije-, no te impide ser
osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal;
¿cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Que una ave zarrapastrosa tuviera esa voz virtuosa
sorprendióme aunque el sentido fuera tan poco cabal,
pues acordaréis conmigo que pocos habrán tenido
ocasión de ver posado tal pájaro en su portal.
Ni ave ni bestia alguna en la estatua del portal
que se llamara "Nunca más".

Mas el cuervo, altivo, adusto, no pronunció desde el busto,
como si en ello le fuera el alma, ni una sílaba más.
No movió una sola pluma ni dijo palabra alguna
hasta que al fin musité: "Vi a otros amigos volar;
por la mañana él también, cual mis anhelos, volará".
Dijo entonces :"Nunca más".

Esta certera respuesta dejó mi alma traspuesta;
"Sin duda - dije-, repite lo que ha podido acopiar
del repertorio olvidado de algún amo desgraciado
que en su caída redujo sus canciones a un refrán:
"Nunca, nunca más".

Como el cuervo aún convertía en sonrisa mi porfía
planté una silla mullida frente al ave y el portal;
y hundido en el terciopelo me afané con recelo
en descubrir que quería la funesta ave ancestral
al repetir: "Nunca más".

Esto, sentado, pensaba, aunque sin decir palabra
al ave que ahora quemaba mi pecho con su mirar;
eso y más cosas pensaba, con la cabeza apoyada
sobre el cojín purpúreo que el candil hacía brillar.
¡Sobre aquel cojín purpúreo que ella gustaba de usar,
y ya no usará nunca más!.

Luego el aire se hizo denso, como si ardiera un incienso
mecido por serafines de leve andar musical.
"¡Miserable! -me dije-. ¡Tu Diós estos ángeles dirige
hacia ti con el filtro que a Leonor te hará olvidar!
¡Bebe, bebe el dulce filtro, y a Leonor olvidarás!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité-, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
¿Del Tentador enviado o acaso una tempestad
trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje,
a esta morada espectral? ¡Mas te imploro, dime ya,
dime, te imploro, si existe algun bálsamo en Galaad!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité-, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
Por el Diós que veneramos, por el manto celestial,
dile a este desventurado si en el Edén lejano
a Leonor , ahora entre ángeles, un día podré abrazar".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Diablo alado, no hables más!", dije, dando un paso atrás;
¡Que la tromba te devuelva a la negrura abisal!
¡Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje
quiero en mi portal! ¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Y el impávido cuervo osado aun sigue, sigue posado,
en el pálido busto de Palas que hay encima del portal;
y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña,
cuya sombra el candil en el suelo proyecta fantasmal;
y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal,
no se alzará...¡nunca más!.

La yegua de la noche - Bruno di Benedetto

“I met the nightmare
The nightmare and her nine foals.”
William Shakespeare.

“¿Y si las pesadillas fueran estrictamente sobrenaturales?
¿Si las pesadillas fueran grietas del infierno?
¿Si en las pesadillas estuviéramos literalmente en el infierno?
¿Por qué no? Todo es tan raro que aún esto es posible."
Jorge Luis Borges



Mis sueños de caja de música
enloquecida
mis sueños de aire líquido
de vidrio apenas respirable
mis sueños de hermandad
con el fondo de los océanos
mis sueños
de bosques nunca vistos
de bocas queridas
muy poco tiempo
mis hermosos
inútiles sueños
viven a la luz del día
cada día
un minuto
más.






Hay una línea
un ardor
en el mediopecho
una frontera amarga
como un hilo de sal
un dolor que sube
presagiando tormentas
del tamaño de un pájaro.

Círculo cerrado del amor
que no se da
el poema se muerde los talones
con furia vacía.





¿Cuál es el límite de una mujer:
su piel
o esa ribera de sal
que precede al orgasmo?








Una absurda báscula de medir qué
la mirada
tic tac
éste es el mundo
éste es el mundo
éste es el mundo

¿y el deslímite del paisaje?
¿Y ese tajo más allá de las hojas secas?
¿y esa rajadura en el aire?

si la mirada no es una pregunta
si la pregunta no es constante
el ojo cae.



Con autorización del autor, tomado de
http://dormiresunoficioinseguro.blogspot.com/

Presencia - María Luz Pilar Medina Ocampo

Busco tu mirada
en el andar de mis días,
busco tu presencia
en cada rostro de un niño.
Siento tu risa sonora y alegre
en el vaivén de las olas ,
tu corazón latir
en el golpe del viento
y tu alma mía
en el canto
de una golondrina.

El gato en España 11 - Rubén della Sera

Ella por fin regresa,
Penélope rediviva
boca deseada
pasado desconocido.
El gato deja el tejado caliente,
tierno,
y recuerda:
papel blanco, rosado,
turquesa fuerte,
rayado tenue.
Puntiagudas manchas de tinta
y los ingenios que adulteran,
que simulan verdades,
que mantienen la fuerza hasta el instante mismo
en que se descubre la verdad.
El gato, nunca lo había hecho, relee.
Papel viejo, tinta lavada,
y el rayado que se disuelve,
lento,
en un dolor de aceptación.
“Mi amor sólo vive
dentro de las gargantas de John y Paul”
dice ahora ella, no con las mismas palabras.
Aunque ya no es su ella.
El gato vuelve al tejado caliente.
Encuentra la mesa servida,
cama tibia,
mujer dispuesta,
se acicala los bigotes
y sonríe…
comprende.
Sonríe de placer renovado
ante promesas aceptadas
en un altar añejo.
El dolor desaparece,
pone a los Stones en el equipo,
comprende,
el gato retorna a la vida que lo ama.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Plagio - Antonio J. Cruz

La ciudad duerme
entre las sinuosas luces de la noche.

El nocturno
no tiene cambios y ha sido devorado
por la costumbre;
la soledad, desvanecida,
provoca desconcierto
mientras la brisa, hecha palabra,
mueve las cortinas a su antojo.

Esta noche incompleta que espera
mis aullidos
será luz cuando el bostezo del sol
se cuelgue en mi ventana.


De "Poemas Inéditos"

Bitacora inmóvil - Fabián San Miguel

Con el cuerpo sumergido
en el espesor
de un grito de botella

las imágenes precipitan
bajo una lluvia de narcóticos

y Bs. As. se transforma
en una sensación de la mente

un espejismo

donde todo es imaginación
salvo las metáforas
de la muerte

que invaden mi silencio
como huellas
de un tránsito difuso

No voy a renacer en este estado -pienso

y en una extraña conciliación
con los sentidos
me aferro
a mis condiciones últimas

para percibir la belleza

un semáforo se desnuda
un cartel ronronea
como la sombra de un gato

y las calles
van llenándose de agua

mientras subo y bajo las veredas
en un vagabundeo nervioso

Lo real es lo de siempre -pienso

tomar un taxi
descarnado
y cruzar el esqueleto
líquido
de la noche

un simulacro incontenible

de los cuerpos que huyen
de un mismo lugar
sin abandonarlo

Expulsado del carrousel de bares

y con el rostro
apretado

contra la ventanilla salvaje
de un barco negro
y amarillo

No voy a renacer en este viaje -pienso

y mientras veo a la ciudad
desdibujarse
tras un fondo
de nudillos crispados

mi mente busca
la estirpe nómade
de antiguos bebedores

donde quedarse
una vez más

para salvar la imaginación
de lo que ella me salva.

De "Perros de la belleza" (1996)

Si pudiera - Héctor Ranea

El día plácido
los vientos apenas tensan las hojas
la rata y la avispa no pueden
el ladrido alejándose de un perro
no puede
no puede el sol que todavía brilla
no puede en la margen izquierda de las cosas
siempre
siempre no puede
como no puedo yo
ya no puedo yo
y me entrego al fuego del cielo
a la estrella que llora en forma de luna
a cantar, si pudiera

De: Impotencias (2009)