jueves, 16 de diciembre de 2010

Segunda introspección - Bruno di Benedetto

Como un territorio ennegrecido
hasta los bordes
amargo
como un río mutilado
aferrado a esta orilla única
respiro
escribo
atestiguo la muerte.


2 comentarios:

LABERINTO ALADO dijo...

Uf... excelente... pequeño y filoso como la punta de una daga...

Angélica Santa Olaya

Javi dijo...

Ocho versos desgarradores.