domingo, 25 de agosto de 2013

Sin taxis - Marcelo Morales


Vuelven los niños a jugar con explosiones.
¿Qué piensa el hermano de un pollo entrenado para volar?
Baila baila que Miles Davis bajando por el Voodoo.
Se me hace agua tu arteria perfecta.
Saltar, llevar, pensar, cambiar.
Un jipi en el mostrador, otros dos sueltos en el fondo.
Siempre una sábana a mano como cualquier fantasma.
Mi sonrisa suelta mordiéndote los pies como la selva misma.
Detrás de los azulejos, dicen, viven otras personas.
Ey johnn! ¿Cuándo volverán los Beatles? – Mañana, mañana.
Una chica toma un taxi en la esquina, le queda bien el vestido.
Mi nombre escrito en la pared de un puente.
Escaleras abajo, como todos los bares.
En una de ésas.