lunes, 20 de septiembre de 2010

el rojo fruto ovoide - Analía Pinto

el rojo fruto ovoide
mora en su suave y delgada pulpa

sus flores púrpura pálido
me recuerdan pequeñas ciruelas
que hubiera atesorado antes en mis manos

el rojo fruto ovoide reposa
glabro, caedizo, pardo al madurar

inflexiblemente erecto se pasea
deja al descubierto
mi torpe sutura vegetal

el rojo fruto que me alimenta
a la vuelta cóncava de los días

el que tanto se parecía
a la oblonga permanencia
de sus estigmas

Siempre amamos a un hijo de puta - Analía Pinto

Siempre amamos a un hijo de puta
a un cerdo que nos lame impúdico el corazón
que nos parte
con sólo mirarnos
que a mansalva nos pervierte
con las puercas dentelladas
de sus manos sutiles

Amamos siempre a un hijo de puta
a un reverendo hijo de mil putas
un bruto repugnante
una bestia salida y desaguada
que se abre de piernas
ante nuestros viles encantos

Amamos el corazón más frío y perverso
el que sólo late cuando nos alejamos
el que nunca se va a enterar
de cuántos cuernos le metemos
sólo por despecho
(y nada más)

Siempre amamos a un hijo de puta
al conchudo más bello
al truhán más peligroso
al estúpido que cree tenernos
en la palma de sus manos
mientras nosotras
—sublimes—
le cortamos los hilos

"Era una mujer de trenes" (MARÍA EUGENIA CASEIRO) - Analía Pinto

de sus ojos nublados partían los andenes de todos los destierros

entrelazados a su cintura, los guardas se mareaban y pedían boletos, pases y abonos

en los durmientes del pelo un hombre siempre se perdía sin pedir auxilio

bajo sus axilas sonaban chicharras y campanillas, vagos anuncios de partida


a las cero y quince sus piernas remontaban el paralelo del viento

en su nuca la casa del jefe de estación se amodorraba bajo una parra rumorosa

a las diez y cincuenta y siete sus manos daban vía libre a los vagones de carga del cuerpo


en lo profundo de su túnel, dos niños miraban pasar las estaciones con el asombro del vértigo


Mención de Honor en el II Concurso de Poesía y Cuento Breve del Grupo de Escritores de los Malos Ayres (2009).

sábado, 18 de septiembre de 2010

Partes del todo – Aldo Luis Novelli

Allí, en cada parte
se encierra el todo,
en cada molécula de lluvia
se lee el próximo diluvio,
en los cerrojos oxidados
el azufre y plomo de la soledad,
y en esa ínfima parte de tus poros
se ocultan las caricias
que nos prohibimos.

Del libro “Camino Cansado entre Cuerpos"

Tengo - Gonzalo Salesky

Tengo sueños que me llevan lejos tuyo,
tengo fantasmas que tiran hacia atrás.
Tengo realidades que me aterran, y
pesadillas que no quiero recordar.

Tuve un destino antes de conocerte,
tuve un sendero que corté por la mitad.
Tengo mi sombra que sueña con perderse
y la señal, fugaz, de mi final.

Una tristeza gris que no me deja,
que advierte que la vida no es así.
Por culpa de mis dudas y tus miedos,
me siento obligado a desistir.

martes, 14 de septiembre de 2010

niebla - Héctor Ranea

aunque decirlo suene arbitrario
,
debo
confesar
una
apenas
liviana
preferencia por la niebla
.
de las artes prefiero
esa pantalla
leve
entre
lo que es y su sombra
,
entre
la luz y la pesadez
,
entre
lo que vive y lo que se mueve


de: artes y oficios elementales

La otra orilla - Ada Inés Lerner

¿Por qué te quedas allí del otro lado
en medio de un muro de fantasmas?
¿Por qué no me alcanzás con tus manos de arcilla?
soy yo quien rasga un grito por tu noche

No te quedes allí, del otro lado,
sólo soy yo en este espacio de la tarde
y si no voy, si no me sumerjo en tu mar
¿dónde soñaré con otros tiempos y sus cosas?

No temas siquiera el riesgo de dejar la orilla
porque en la tarde, y en parte de la noche,
en las profundidades, está el infinito placer
de disolverse, exponer devaneos y vehemencias
a intervalos de largas ternuras

(Si podemos navegar en un eterno presente
¿para qué volver?)

No te quedes allí, del otro lado en este tiempo
yo soy posible
ocupo una materia que me embarga
que me recuesta en tus sombras
que me proyecta en tus ecos varoniles
mientras
ese pretexto me adicta a la vida
a la vida que busco
hasta que el eco se convierta en tu voz
y me haga señas
y me dé vueltas


Tomado del blog: http://decuentosypoemas.blogspot.com/

Giro tétrico - Jimena Arnolfi

sentí que él estaba en la cama,
yo durmiendo de costado,
él del otro lado, atrás mío,
apreté los ojos para seguir sintiendo
el peso de su cuerpo en el colchón,
la respiración entrecortada en la nuca,
los pequeños temblores en la espalda,
la cama como un tetris perfecto,
las dos piezas faltantes,
las últimas, las decisivas,
0º, 90º, 180º, 270º,
pedir a gritos una etiqueta que diga frágil,
pedir a gritos una cinta policial de contención
que nos cubra, que nos junte,
por si pasa algo, por si acaso,
por si caemos antes de tiempo,
0º, 90º, 180º, 270º,
el jugador no puede frenar la caída,
tan sólo decide su giro,
siempre a punto de caer,
con el poquito placer que da ganar y perder,
la pieza que encaja perfecto,
la pieza que cae, la pieza que gusta
porque se va, porque no vuelve,
0º, 90º, 180º, 270º,
la línea horizontal se completa,
desaparece,
todo lo demás está de más,
retrocedemos un casillero,
ganamos el bonus o una vida extra,
perdemos piezas, llegan otras,
0º, 90º, 180º, 270º,
me caigo, te caes,
nos caemos, caen otros,
esta es la parte que te gusta,
soy comprensiva, como todo culpable.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Extraños conocidos - Claudia Isabel Lonfat

Se miraron un segundo
como dos desconocidos… (J. Sabina)

Se retorcieron ardientes
en un virtual abrazo de emociones
se tocaron con cada mirada
en una salvaje caricia estrellada
se fracturaron en múltiples deseos sostenidos
entre la aguardiente saliva sin destino
y el inescrupuloso silencio de palabras
Ardidos de sed/
prendidos a la nada
se miraron un segundo, frente a frente,
como dos desconocidos.

Tomado del blog: http://www.laperladejanis.blogspot.com/

En el rincón - Javier López

Me detuve a contemplar una vez más
el espejo que devuelve pensamientos
y paisajes que nunca han sido ciertos
criaturas esculpidas sobre piedra
vivencias imposibles que se ven
como una nube tenue
con símbolos iconos y figuras leves

Me detuve a contemplar otra vez más
esa inútil realidad no reflejada
fugaz y sumergida
en una esquina del recuerdo

Alunada - Amalio Villa

Inmune
al pálpito del gentío
a las huellas que deja el tiempo
sobre los coches
sobre las nubes.

Ajena
al estrépito de las voces
se agita tan sólo
cuando escucha el crepitar
de sus propios pasos
sobre la piel de la luna.

Al ver por donde huyes... - Manuel Altolaguirre

Al ver por donde huyes
dichoso cambiaría
las sendas interiores de tu alma
por la de alegres campos.
Que si tu fuga fuera
sobre verdes caminos
o sobre las espumas
y te vieran mis ojos,
seguirte yo sabría.
No hacia dentro de ti.
donde te internas,
que al querer perseguirte
me doy contra los muros de tu cuerpo.
No hacia dentro de ti,
porque no estemos:
tú, pálida, escondida;
yo, como ante una puerta
ante tu pecho frío.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Necesidades - Claudia Isabel Lonfat

I

es necesario sepultar las cenizas
abrir los ojos/fluir desde el alba,
nacer; simplemente,
desarrugar cada palabra
para darle sentido
es necesario abandonar
esta pelea silenciosa,
caótica, de los días,
y encontrarme en mi
caminando entre las cosas,
respirar alguna certeza
entre tanta incertidumbre.




II
es necesario darnos tregua
sostener el derrumbe, de soles,
espantar el frío de los ojos
comulgar con el momento
sin proyecciones, amarnos,
más que nada/que todo
vivirnos
dejar de ser estos vértices opuestos
que se desgarran
sin haberse tocado, siquiera,
seres arteriales
perdidos entre pulsiones
asidos a la nada




III
es necesario crear palabras
que le hablen a nuestro mutismo,
cambiar el desenlace
prorrogarnos,
fundarnos
hacernos a nuevo,
dejar el miedo, al fin
dejar de ser esta superficie acuosa
que se derrama
más allá de los espejos y de la piel
ser uno mismo,
y no esta triste imitación
aggiornada
de lo que queremos ser


Tomado del blog: http://www.laperladejanis.blogspot.com/

Amor - Aazam Abidov,

Amor…
Eres puro como un grávido sueño
Eres el cielo cuando alguien vuela y el cielo le revive
Eres el suelo que merece restregar los ojos en él
Tienes miles de cualidades, incluso eres un enemigo.

Cada noche una muchacha llora y llora
Amor, no amaré más, es una pena
La muchacha no puede dejar a un hombre que es casado
La muchacha ama al hombre que tiene un hijo

Amor…
Traducción del uzbeko: Andrea Cote

TAQUETEREPA - Ricardo Giorno

Que me cazaste a pleno vuelo
cuando buscaba a mi alma gemela
me diste de mamar, mostraste tela
y me caí como mamarracho al suelo.

Tus ancas fueron revancha,
de atrás, esos dotes, mi perdición
si hasta el cura me esquivó el perdón
haciéndose el pata ancha.

Pungié, me pegué al escruche
por retener tu cuerpo gentil
si cuento mi desgracia, como viejo senil
es pa’que alguien me escuche.

Cuando piantaste quedé planchado
paso a paso asomo el mate, turulato
por si me engancho a otro fato
pa’una isla desierta me rajo

y pa completarla… a nado.

VI. Relámpago - Antonio J. Cruz

Algo desgarra lo oscuro.

El delirio
es la clave.

Destello en busca
del asombro.

Del libro “Desde el exilio hacia Hiroshima” - 2005

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Parece mentira - Daniel Frini

Y se siguen cargando a nuestros pibes.

Parece mentira, che, que tanto odio
ande rondando nuestras madrugadas,
dejando estrellas en el cielo
donde antes había tanta risa franca.
¿Cómo nos curamos?
¿Cómo sacarnos esta mala entraña?
¿De qué manera el color de la piel,
el dios en que creés, tus ancestros,
tu dinero
determinan si mañana
podrás o no volver a casa?

Parece mentira, che, que la justicia
(pobrecita justicia,
pequeñita)
Se deje violar por tanto hijo de puta
de saco, corbata y bigotito fino,
de uniforme y anteojitos negros,
de placa de bronce en la puerta
de su casa (donde ¡oh, casualidad!
sus hijos no saben de estas cosas,
a la guerra la conocen por jueguitos,
y la calle, la verdadera calle,
está tan lejos como Detroit, Saigón,
Mombasa, el Asentamiento o Haití.
Todo es lo mismo)

Y se siguen cargando nuestros pibes.

Parece mentira, che, que nuestro Dios
(pobrecito Dios,
y tan solito)
Se defienda descalzo y en la escarcha
de diablos en Mercedes,
el último be-eme,
camionetas con tracción
cuatro por cuatro,
Y, para confundirlo más
a nuestro Dios,
(mirá vos qué hipócritas que son)
todos los diablos usan crucifijos.

Y se siguen cargando nuestros pibes.
“Algo habrán hecho”
¡Claro que si!: vivir, sonreir, amar
cantar, besar, leer, trabajar , mirar,
ayudar, rezar, estudiar, servir,
jugar, bailar, volver a sonreir
y además
(y carajo, no debería ser así)
morir.

Digo la mazamorra - Antonio Esteban Agüero

La mazamorra, ¿sabes?, es el pan de los pobres,
la leche de las madres con los senos vacíos,
-yo le beso las manos al Inca Viracocha
porque inventó el Maíz y enseñó su cultivo-.

Sobre una artesa viene para unir la familia,
saludada por viejos, festejada por niños,
allá donde las cabras remontan el silencio
y el hambre es una nube con las alas de trigo.

Todo es hermoso en ella: la mazorca madura,
que desgranan en noches de viento campesino,
el mortero y la moza con trenzas sobre el hombro
que entre los granos mezcla rubores y suspiros.

Si la prefieres perfecta busca un cuenco de barro,
y espésala con leves ademanes prolijos
del mecedor cortado de ramas de la higuera
que en el patio da sombra, benteveos, e higos.

Y agrégale una pizca de ceniza de jume,
la planta que resume los desiertos salinos,
y deja que la llama le trasmita su fuerza
hasta que asuma un tinte levemente ambarino.

Cuando la comes sientes que el Pueblo te acompaña
a lo largo de valles, por recodos de ríos,
entre las grandes rocas, debajo de cardones
que arañan con espinas el cristal del estío.

El Pueblo te acompaña cada vez que la comes,
llega a tu lado, ¿sabes?, se te pone al oído
y te murmura voces que suben a tu sangre
para romper la niebla del mortal egoísmo.

Porque eres uno y todos, comiendo el alimento
de todos, en la fiesta del almuerzo tranquilo;
la Mazamorra dulce que es el pan de los pobres,
y leche de las madres con los senos vacíos.

Cuando la comes sientes que la tierra es tu madre,
más que la anciana triste que espera en el camino
tu regreso del campo, la madre de tu madre,
-su cara es una piedra trabajada por siglos-.

Las ciudades ignoran su gusto americano,
y muchos ya no saben su sabor argentino,
pero ella será siempre lo que fue por el Inca:
nodriza de los pueblos en el páramo andino.

Antonio Esteban Agüero - Obras Completas, 1987

Gardel - Humberto Constantini

Para mí, lo inventamos.
Seguramente fue una tarde de domingo,
con mate,
con recuerdos,
con tristeza,
con bailables bajito, en la radio,
después de los partidos.
Seguramente nos dolía una foto en la pared,
algún no tengo ganas,
algún libro.
Yo creo que andaríamos así,
sonsos de aburrimiento,
solitariando viejos para qués,
sin mujer o sin plata,
y desabridos.
Seguramente nos sentimos de golpe
terriblemente solos,
muy huérfanos, muy niños.
Tal vez tocamos fondo.
Tal vez alguien pensó en el amasijo.
Entonces, qué sé yo,
nos pasó algo rarísimo.
Nos vino como un ángel desde adentro
nos pusimos proféticos,
nos despertamos bíblicos.
Miramos hacia las telarañas del techo
nos dijimos:
"Hagamos pues un Dios a semejanza
de lo que quisimos ser y no pudimos.
Démosle lo mejor,
lo más sueño y más pájaro
de nosotros mismos.
Inventémosle un nombre, una sonrisa,
una voz que perdure por los siglos
un plantarse en el mundo, lindo, fácil
como pasándole ases al destino.”
Y claro, lo deseamos
y vino.
Y nos salió morocho, glorioso, engominado,
eterno como un Dios o como un disco.
Se entreabrieron los cielos de costado
y su voz nos cantaba:
mi Buenos Aires querido
Eran como las seis,
esa hora en que empiezan los bailables
y ya acabaron todos los partidos.

Para ti mi amor - Jaques Prévert

Fui al mercado de pájaros.
y compré pájaros
para ti,
amor mío.
Fui al mercado de flores,
y compré flores
para ti,
amor mío.
Fui al mercado de hierros viejos
y compré cadenas,
pesadas cadenas,
para ti,
amor mío.
Y después fui al mercado de esclavos,
y te busqué,
pero no di contigo,
amor mío.