El cosmos es una fiesta sempiterna del big bang
y el hombre yace limitadamente
como un punto en el tiempo.
El Hubble besa mi légamo
como claro de luna y
cuando el sol despierta
acaricia mi piel de Adán y
el universo sigue siendo una fiesta infinita del big bang
Mostrando entradas con la etiqueta C.j. Severiano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta C.j. Severiano. Mostrar todas las entradas
sábado, 13 de octubre de 2012
martes, 31 de julio de 2012
Afrodita kivok-C.J. Severiano
A Claudia Luna (México)
Tantas veces espuma
tic tac, tic tac, tic tac
y la mañana fría, gris y triste como una melodía fúnebre
acaricia mi barro sonámbulo
y de pronto la magia estalla en mil pedazos
mi perverso Motorola Q
pita como un demonio
y mis espejismos de Morfeo
se esfuman como el humo de un habano
en una canción cubana.
Agrieto los ojos lentamente
una vocecita en tonito colegial
me inquiere ¿no irás a trabajar?
y es entonces cuando me incorporo como un fantasma adormilado
y llego flotando a mi oasis de lluvia
abro las llaves del edén
y una catarata de agua más fría que el Polo Norte
a z o t a
mi piel de Adán,
mi légamo de Cristo maltrecho,
mi piel después de una fiesta del big bang
mi dermis de poema-objeto.
Mi barro mortal se diluye
cierro mis espejos del alma
y veo en el espejismo de Borges
una mujer bella como el cisne de Darío
mis dactilares recorren su entidad de sur a norte
y las manos de Afrodita kivok recorren mi cuerpo de norte a sur
es suave como el Platero de Jiménez
y mi sombra termina siendo una orgía de espuma
blanca como la nieve del Everest.
El sonido del agua es para mis oídos
la novena sinfonía de Beethoven o
un recital de Octavio Paz
en Casa de la Literatura
Tantas veces espuma
tic tac, tic tac, tic tac
y la mañana fría, gris y triste como una melodía fúnebre
acaricia mi barro sonámbulo
y de pronto la magia estalla en mil pedazos
mi perverso Motorola Q
pita como un demonio
y mis espejismos de Morfeo
se esfuman como el humo de un habano
en una canción cubana.
Agrieto los ojos lentamente
una vocecita en tonito colegial
me inquiere ¿no irás a trabajar?
y es entonces cuando me incorporo como un fantasma adormilado
y llego flotando a mi oasis de lluvia
abro las llaves del edén
y una catarata de agua más fría que el Polo Norte
a z o t a
mi piel de Adán,
mi légamo de Cristo maltrecho,
mi piel después de una fiesta del big bang
mi dermis de poema-objeto.
Mi barro mortal se diluye
cierro mis espejos del alma
y veo en el espejismo de Borges
una mujer bella como el cisne de Darío
mis dactilares recorren su entidad de sur a norte
y las manos de Afrodita kivok recorren mi cuerpo de norte a sur
es suave como el Platero de Jiménez
y mi sombra termina siendo una orgía de espuma
blanca como la nieve del Everest.
El sonido del agua es para mis oídos
la novena sinfonía de Beethoven o
un recital de Octavio Paz
en Casa de la Literatura
domingo, 17 de junio de 2012
Lluvia – C.j. Severiano
Cuando el cielo llora
acaricia tu rostro de Eva y
tus ojos de golondrina
siguen las gotas
como la música a mis oídos.
acaricia tu rostro de Eva y
tus ojos de golondrina
siguen las gotas
como la música a mis oídos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)