El tránsito es un insulto a la existencia de las ciudades
Esta ciudad es un insulto a la existencia misma de la vida
Yo llegué tarde
La lluvia sigue
Se me hizo el freeze
sábado, 23 de noviembre de 2013
Tarde – Esteban Moscarda
La tarde
Ese bastión de sombras violetas
Que secuestra las plazas
Y tu cara.
Ese bastión de sombras violetas
Que secuestra las plazas
Y tu cara.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Poética de cuerdas – Guillermo Vidal
Esa textura que tiene la historia en la que somos tejidos,
que con tanta torpeza llamamos destino,
como si estuviera escrito en algún mapa incognoscible.
Abierto al sol y extendido,
muestra cada hilo su textura,
vivo y arraigado,
aún inmersos en un diseño feroz y desmesurado,
aún marcados por el dolor y el desamparo,
allí donde estén todavía respiran y anhelan.
De amores pasajeros - María del Pilar Jorge
El fuego, sus ojos,
el sol y la brisa,
budín de naranjas,
jazmines en flor.
Sueños pasajeros,
palabras sutiles,
solo una promesa,
no pedir amor.
Después de mañana,
volveré a ser buena,
sonreiré de nuevo,
olvidaré al seductor.
el sol y la brisa,
budín de naranjas,
jazmines en flor.
Sueños pasajeros,
palabras sutiles,
solo una promesa,
no pedir amor.
Después de mañana,
volveré a ser buena,
sonreiré de nuevo,
olvidaré al seductor.
Observador - Raquel Sequeiro
Las lejanas luces de una ciudad
Cualquiera
Enlodados los pasos entre
La niebla lejana
Donde nadie camina excepto
Los muertos que
De la tumba baldía
Han resucitado
Acuéstate paciente y fría
Desnúdate cerca del cadalso
La cabeza rueda encanecida
La peluca contraída de espanto
El pecho armonioso que cae
Sobre la madera
El niño que llora
La piel que reclamo
Huyendo a través del gentío
Que amo.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Ahí está Allen - Odeen Rocha
En el parque
Sentado a la sombra
Con aves en su hombro
Mirando al mundo
Tras sus anteojos
Viviendo el tiempo
Que ya no existe
Desde el 97.
Sentado a la sombra
Con aves en su hombro
Mirando al mundo
Tras sus anteojos
Viviendo el tiempo
Que ya no existe
Desde el 97.
Fugaz es - Fernando Andrés Puga
Se desprenden estrellas
armas blancas
melancólicas gotas imperfectas
Revuelven la tierra azulada de los bordes
Cobijan a muertos insepultos
Tambores repican a lo lejos
y el viento que no cesa
hurga en las fosas sedientas de la noche
Algas marinas
Cencerros
Primaveras estériles quemándose en el mar
Aguanta, que ya vienen
Ya vienen a buscarnos las alondras afónicas
y los grillos contrahechos que apenas si consiguen sonar en la espesura
Aguanta, te digo
¿No ves que aún no se han ido los galgos traviesos
que pisotean todo sin permiso
que hablan en idiomas que no entiendo?
Es un largo vestido de violetas
que se niega a caer
Una rama que se mueve entre las rocas
y alza la voz como tenor a punto de estallar
La niña no quiere que la entiendan
Solo caricias
y algún que otro regalo
al llegar Navidad.
Madrugada – Esteban Moscarda
El colectivo degusta un empedrado de luces.
Tiene hambre de noche,
Sed de radio ochentosa.
En su estómago,
Se agitan los perdedores…
Tiene hambre de noche,
Sed de radio ochentosa.
En su estómago,
Se agitan los perdedores…
miércoles, 30 de octubre de 2013
Resaca - Fernando Andrés Puga
Sobre la arena,
después del huracán,
las caracolas.
Sobre el sendero,
después de la tormenta,
más de mil hojas.
Sobre la nieve,
después de la avalancha,
gotas de sangre.
Sobre la piel,
después de las caricias,
tranquilas aguas.
Sobre la almohada,
algo queda al partir.
¿Remordimientos?
después del huracán,
las caracolas.
Sobre el sendero,
después de la tormenta,
más de mil hojas.
Sobre la nieve,
después de la avalancha,
gotas de sangre.
Sobre la piel,
después de las caricias,
tranquilas aguas.
Sobre la almohada,
algo queda al partir.
¿Remordimientos?
Amores locos - Ada Inés Lerner
Amores locos
el viento,
quieren prohibir el viento
el viento que escribe en las piedras
duro y pertinaz y tibio;
el viento
forma las dunas de nuestros cuerpos
como en un espejo, lápiz perfumado
como en la sábana blanca se modela el deseo
el viento
arrastra los ojos, los abraza y sus quejidos
enciende la ternura entre danzas ciegas y
el deseo que crece y decrece en la piel
el viento
entre las gotas de humedad que muerden
quiebra fronteras, recorre los mapas
como aquel río que se aleja y no vuelve
el viento,
quieren prohibir el viento
porque atraviesa las sombras
como un milagro entre notas blancas
como si fuera un laúd antiguo resucita
y crece entre amores locos,
el viento
quieren prohibir el viento
por eso, sólo por eso
el viento,
quieren prohibir el viento
el viento que escribe en las piedras
duro y pertinaz y tibio;
el viento
forma las dunas de nuestros cuerpos
como en un espejo, lápiz perfumado
como en la sábana blanca se modela el deseo
el viento
arrastra los ojos, los abraza y sus quejidos
enciende la ternura entre danzas ciegas y
el deseo que crece y decrece en la piel
el viento
entre las gotas de humedad que muerden
quiebra fronteras, recorre los mapas
como aquel río que se aleja y no vuelve
el viento,
quieren prohibir el viento
porque atraviesa las sombras
como un milagro entre notas blancas
como si fuera un laúd antiguo resucita
y crece entre amores locos,
el viento
quieren prohibir el viento
por eso, sólo por eso
El pianista - María Ofelia Ceballos
El hombre se regodeó en una vieja manía,
ese duro oficio de no vivir en vano...
En su andanza,
intimó con el jazmín y el zorzal:
el jazmín sacudió en sus venas
el místico perfume,
el trino hurgó el recóndito
engranaje de su alma.
Buscó en la sonata,
la intrincada condición del genio.
Una llama de pentagramas
y corcheas navegantes,
le atravesó las oscuras órbitas.
El viento le construyó otras manos
y la melodía, desatada,
tuvo la eternidad del tiempo.
ese duro oficio de no vivir en vano...
En su andanza,
intimó con el jazmín y el zorzal:
el jazmín sacudió en sus venas
el místico perfume,
el trino hurgó el recóndito
engranaje de su alma.
Buscó en la sonata,
la intrincada condición del genio.
Una llama de pentagramas
y corcheas navegantes,
le atravesó las oscuras órbitas.
El viento le construyó otras manos
y la melodía, desatada,
tuvo la eternidad del tiempo.
lunes, 14 de octubre de 2013
Yo no sé - Irma Andersen
Yo no sé despedirme y por esa razón
jamás llegaré a saber si mi mente que
te piensa de seda derriten en ti los
estambres solares que tejen el fuego y
destejen la noche.
jamás llegaré a saber si mi mente que
te piensa de seda derriten en ti los
estambres solares que tejen el fuego y
destejen la noche.
Poesía rota - María Ofelia Ceballos
Dejo mi antigua piel, me desdoblo;
investigo
los intersticios de la magia.
Las ideas me desbordan,
me eternizo
en la búsqueda,
todavía más allá de la palabra.
De pronto,
se me ahuyenta el duende,
se rompe el equilibrio,
me comporto
como salvaje animal acorralado,
me bifurco en el poema.
Y la mortal raíz de la razón,
hecha jirones,
aflora en tontería liberada.
Amor sin Frontera - Adriana Alarco de Zadra
Me gustan tus ojos no los veo dormidos
Me acarician el rostro y me miran perdidos;
Me enloquece tu boca, retoza en mi seno
Si tus manos gentiles despiertan mis sueños.
Alejando el cansancio me escudriñas el alma
Con los brazos desnudos dibujas mi espalda
Me hablas por adentro como si no te oyera
Observándome como si reconocieras…
Yo me siento terreno, ámbito exclusivo,
Luz de luna, polvo dorado de tu estrella
Y agradezco un instante este abrazo viajero
Con la vida en tumulto y un amor sin frontera.
Me acarician el rostro y me miran perdidos;
Me enloquece tu boca, retoza en mi seno
Si tus manos gentiles despiertan mis sueños.
Alejando el cansancio me escudriñas el alma
Con los brazos desnudos dibujas mi espalda
Me hablas por adentro como si no te oyera
Observándome como si reconocieras…
Yo me siento terreno, ámbito exclusivo,
Luz de luna, polvo dorado de tu estrella
Y agradezco un instante este abrazo viajero
Con la vida en tumulto y un amor sin frontera.
miércoles, 9 de octubre de 2013
11 M - Odeen Rocha
Un día
de mayo
la juventud
mexicana
despertó
gritó por su libertad
clamó por su futuro
¡Ya no más!
Un día de mayo
levantaron la mano
para recordarnos
que siempre han estado ahí
y que no se irán
sin que el Mundo
lo sepa
para que todos estemos seguros
que
Nadie los ignorará
ni se convertirán en aquello
que durante su corta vida
los ha dejado atrás
Un día
de mayo
y
para siempre
de mayo
la juventud
mexicana
despertó
gritó por su libertad
clamó por su futuro
¡Ya no más!
Un día de mayo
levantaron la mano
para recordarnos
que siempre han estado ahí
y que no se irán
sin que el Mundo
lo sepa
para que todos estemos seguros
que
Nadie los ignorará
ni se convertirán en aquello
que durante su corta vida
los ha dejado atrás
Un día
de mayo
y
para siempre
Belleza – Esteban Moscarda
Gotas de rocío,
En tu cara las hadas
Cogiendo violentamente.
Así es tu belleza.
En tu cara las hadas
Cogiendo violentamente.
Así es tu belleza.
Hay en mí - Fernando Andrés Puga
¡Hay en mí tantos hombres!
como granos de arena en la playa
como gotas de agua en el mar
¡Ay! ¡Tantos hombres!
El que no da más que pena en el umbral
El que tira billetes desde la barandilla
como pétalos del quiere, no me quiere
El que levanta la mano
El que se oculta y acecha y muerde, lastima, lacera
El que mata y se mata y no muere
El obediente soldado que cae en combate
El que sabe encontrar tu punto débil
¡Ay! Tantos hombres ahí, en ese pecho
que enfrenta desnudo las balas
cada día.
sábado, 5 de octubre de 2013
Caer - Fernando Puga
Una
Todas
Son gotas
Son gotas rotas
Son rotas gotas locas
Una gota aún más loca se desboca
Choca Explota Se disloca Mi labio no la toca
Escapa de la copa Pretende trepar hasta mi boca
Acaba por caer sobre la dura superficie de la roca
Se desliza por la plástica piel de alguna foca
Suena la última gota
Rota
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