Sólo vos
me habitás
te enredas en mi pelo
y corrés uno a uno
todos los cerrojos
de la carne
Sólo vos
Vos sin nombre/
sin rostro
perdido en el aquelarre
de mis noches
abrazando serpientes
o rosas
Furiosa sustancia
yaciente sobre mi piel
Tomado del blog: http://www.laperladejanis.blogspot.com/
jueves, 13 de mayo de 2010
Poema 5 - Pablo Neruda
Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.
martes, 11 de mayo de 2010
Gris - Daniel Frini
Cuando éramos chicos
con un tibio olorcito a nuestras cosas,
formábamos una hermética pareja
en la diaria pelea del amor:
contra los viejos y el mundo.
Era ellos o nosotros. Vos y yo.
Y un millón de tequieros nunca dichos,
pero que estaban ahí.
Hoy miro aquel paisaje, y lo extraño.
Creo que me falto coraje/tiempo/ganas/huevos
(vos tachá lo que no corresponda)
para conservar esos espacios, esos amores.
No he sabido cuidarte, ni jugar con vos después de mis diez años.
Tus vivencias y las mías, tan distintas,
nos dieron iguales resultados: nos queremos.
Pero hay detalles que marcan diferencias:
A vos te han puesto piedras,
terribles cascotes, ladrillos que duelen.
Hay que ser buena hembra y tener los ovarios bien puestos
para mantenerte entera y con ganas
después de pasar por tanto infierno.
Hay que ser bien hembra. Más y mejor que las mejores,
para seguir peleando, hermanita,
para seguir, seguir, seguir
queriendo.
con un tibio olorcito a nuestras cosas,
formábamos una hermética pareja
en la diaria pelea del amor:
contra los viejos y el mundo.
Era ellos o nosotros. Vos y yo.
Y un millón de tequieros nunca dichos,
pero que estaban ahí.
Hoy miro aquel paisaje, y lo extraño.
Creo que me falto coraje/tiempo/ganas/huevos
(vos tachá lo que no corresponda)
para conservar esos espacios, esos amores.
No he sabido cuidarte, ni jugar con vos después de mis diez años.
Tus vivencias y las mías, tan distintas,
nos dieron iguales resultados: nos queremos.
Pero hay detalles que marcan diferencias:
A vos te han puesto piedras,
terribles cascotes, ladrillos que duelen.
Hay que ser buena hembra y tener los ovarios bien puestos
para mantenerte entera y con ganas
después de pasar por tanto infierno.
Hay que ser bien hembra. Más y mejor que las mejores,
para seguir peleando, hermanita,
para seguir, seguir, seguir
queriendo.
Decisiones- Miguel Dorelo
Me es confuso el tiempo
Y
Su discurrir
Ya no es problema el pasado,
Anhelo olvidar el futuro, ese
Que
Probablemente,
No será.
Noches y días
Carecen de significado.
Tu ausencia
Más
Presente que nunca.
Dolor dulce
Que algún día
Cesará.
El tiempo
A veces
Hiere
Y
Otras, restaura.
Paciencia y espera.
O
Refugio,
Bálsamo
De antiguas
Pieles
Que amagan con
Volver.
Solo sentir…
Y decidir.
Y
Su discurrir
Ya no es problema el pasado,
Anhelo olvidar el futuro, ese
Que
Probablemente,
No será.
Noches y días
Carecen de significado.
Tu ausencia
Más
Presente que nunca.
Dolor dulce
Que algún día
Cesará.
El tiempo
A veces
Hiere
Y
Otras, restaura.
Paciencia y espera.
O
Refugio,
Bálsamo
De antiguas
Pieles
Que amagan con
Volver.
Solo sentir…
Y decidir.
zoológico ambulatorio 2 - Héctor Ranea
cucarachas de aeropuertos
vagan indecisas en mi mente
comprando acetileno para fundir sus cubiles
y chocolates con sorpresa
para su envidiosa parentela
cucarachas de avión
que interceptan la filmación de un actor
cayendo desprevenidas en el líquido sueño del piloto
cucarachas aeronautas
primas de las del hospital
hermanas de las basureras
unas recolectan migajas de pobres
otras reciben migajas de ricos
todas viven en un infierno de Discépolo
pero creen ser felices
de zoológico ambulatorio (2004)
vagan indecisas en mi mente
comprando acetileno para fundir sus cubiles
y chocolates con sorpresa
para su envidiosa parentela
cucarachas de avión
que interceptan la filmación de un actor
cayendo desprevenidas en el líquido sueño del piloto
cucarachas aeronautas
primas de las del hospital
hermanas de las basureras
unas recolectan migajas de pobres
otras reciben migajas de ricos
todas viven en un infierno de Discépolo
pero creen ser felices
de zoológico ambulatorio (2004)
en el Aeropuerto de Isla de Margarita
10/10/2004
10/10/2004
domingo, 9 de mayo de 2010
Elegía para José, que fue mi abuelo - Daniel Frini
Al fin me decidí y logré poner en orden las palabras para hablarte.
Pude descifrar lo ineludible de tu muerte.
Encontré el justo equilibrio entre ayer y tristeza. Y entonces entendí
dónde has ido.
Supe que en todos los caminos, en cada grano de arena
tenés un pedazo de mirada.
Supe que sos gigante
Supe que creciste.
(No sé si vos subiste o Dios bajó, pero creciste).
Sé que somos vos, que sos anhelo.
Que cuando el sol se ponga rojo hacia la tarde, tus prodigios,
tan humanos, hablarán de vos bajo los cien paraísos de tu patio.
Que cuando el viento encuentre, por fin, su música
será por que vos lo has ayudado.
Es dificil de entender, pero he sabido
que algún día, al final
las estrellas escribirán tu nombre en un pedazo de cielo.
Pude descifrar lo ineludible de tu muerte.
Encontré el justo equilibrio entre ayer y tristeza. Y entonces entendí
dónde has ido.
Supe que en todos los caminos, en cada grano de arena
tenés un pedazo de mirada.
Supe que sos gigante
Supe que creciste.
(No sé si vos subiste o Dios bajó, pero creciste).
Sé que somos vos, que sos anhelo.
Que cuando el sol se ponga rojo hacia la tarde, tus prodigios,
tan humanos, hablarán de vos bajo los cien paraísos de tu patio.
Que cuando el viento encuentre, por fin, su música
será por que vos lo has ayudado.
Es dificil de entender, pero he sabido
que algún día, al final
las estrellas escribirán tu nombre en un pedazo de cielo.
(Cómo vas muriendo) - Gabriel Celaya
Cuéntame cómo vives;
dime sencillamente cómo pasan tus días,
tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres
y las confusas olas que te llevan perdido
en la cambiante espuma de un blancor imprevisto.
Cuéntame cómo vives.
Ven a mí, cara a cara;
dime tus mentiras (las mías son peores),
tus resentimientos (yo también los padezco),
y ese estúpido orgullo (puedo comprenderte).
Cuéntame cómo mueres.
Nada tuyo es secreto:
la náusea del vacío (o el placer, es lo mismo);
la locura imprevista de algún instante vivo;
la esperanza que ahonda tercamente el vacío.
Cuéntame cómo mueres,
cómo renuncias —sabio—,
cómo —frívolo— brillas de puro fugitivo,
cómo acabas en nada
y me enseñas, es claro, a quedarme tranquilo.
dime sencillamente cómo pasan tus días,
tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres
y las confusas olas que te llevan perdido
en la cambiante espuma de un blancor imprevisto.
Cuéntame cómo vives.
Ven a mí, cara a cara;
dime tus mentiras (las mías son peores),
tus resentimientos (yo también los padezco),
y ese estúpido orgullo (puedo comprenderte).
Cuéntame cómo mueres.
Nada tuyo es secreto:
la náusea del vacío (o el placer, es lo mismo);
la locura imprevista de algún instante vivo;
la esperanza que ahonda tercamente el vacío.
Cuéntame cómo mueres,
cómo renuncias —sabio—,
cómo —frívolo— brillas de puro fugitivo,
cómo acabas en nada
y me enseñas, es claro, a quedarme tranquilo.
Vientos de cambio - Miguel Dorelo
Todo parece calmo,
Lo que no fue y
Hasta lo que pudo haber sido.
Y sin embargo
Soplan vientos tenues,
Casi imperceptibles.
Vientos del poniente,
Aire enrarecido que confunde.
Pequeña brisa del ocaso,
Indefinida, pero aún molesta:
Todavía,
Y a pesar, presente.
Es hora de buscar cobijo,
O quizás
Otras ráfagas,
Nuevas direcciones.
Vientos de cambio,
De olvido,
De ya no más,
De empezar de nuevo.
Lo que no fue y
Hasta lo que pudo haber sido.
Y sin embargo
Soplan vientos tenues,
Casi imperceptibles.
Vientos del poniente,
Aire enrarecido que confunde.
Pequeña brisa del ocaso,
Indefinida, pero aún molesta:
Todavía,
Y a pesar, presente.
Es hora de buscar cobijo,
O quizás
Otras ráfagas,
Nuevas direcciones.
Vientos de cambio,
De olvido,
De ya no más,
De empezar de nuevo.
serenidades - Oriana Pickmann
mariposas de papel
cabellos al viento
entre la melancolía que viene a ocuparme
y las letras que he de parir
entre sombras vagas
con gritos de pasión y dolor
el ansia de volver
a lo que no he vivido
de beber de los mares
de tu agua salada
y mi pequeña voluntad
espía el horizonte de mis ganas
donde anida el amor
y alzará vuelo la esperanza
cabellos al viento
entre la melancolía que viene a ocuparme
y las letras que he de parir
entre sombras vagas
con gritos de pasión y dolor
el ansia de volver
a lo que no he vivido
de beber de los mares
de tu agua salada
y mi pequeña voluntad
espía el horizonte de mis ganas
donde anida el amor
y alzará vuelo la esperanza
¡Cómo de entre mis manos te resbalas! - Francisco de Quevedo
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Feroz, de tierra el débil muro escalas,
en quien lozana juventud se fía;
mas ya mi corazón del postrer día
atiende el vuelo, sin mirar las alas.
¡Oh, condición mortal! ¡Oh, dura suerte!
¡Que no puedo querer vivir mañana
sin la pensión de procurar mi muerte!
Cualquier instante de la vida humana
es nueva ejecución, con que me advierte
cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana.
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Feroz, de tierra el débil muro escalas,
en quien lozana juventud se fía;
mas ya mi corazón del postrer día
atiende el vuelo, sin mirar las alas.
¡Oh, condición mortal! ¡Oh, dura suerte!
¡Que no puedo querer vivir mañana
sin la pensión de procurar mi muerte!
Cualquier instante de la vida humana
es nueva ejecución, con que me advierte
cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana.
sábado, 8 de mayo de 2010
La flor - Walter Böhmer
Saborear el aroma de tu flor, sentir en la piel la mañana soleada, con tintas de una noche frenética.
El viaje sin fin, subiendo las lomadas, bebiendo de las sonrisas que se instalan en la ventana, con piares de centenares de poetas de pluma húmeda.
Descubrir los rincones, el efecto placebo que se eleva en un espasmo infinito
Sacude
Sucumbe
Succiona.
Destino de placeres, descubiertos, todos; uno a uno.
El bandoneón al tacto de una diestra, arma letal que seduce, sus notas silbadas surcando los suspiros, las gotas de sudor.
Sucumbiendo el sabio, al aroma de la flor.
Tomado de "http://blogs.clarin.com/apologiadelosmiedos/
El viaje sin fin, subiendo las lomadas, bebiendo de las sonrisas que se instalan en la ventana, con piares de centenares de poetas de pluma húmeda.
Descubrir los rincones, el efecto placebo que se eleva en un espasmo infinito
Sacude
Sucumbe
Succiona.
Destino de placeres, descubiertos, todos; uno a uno.
El bandoneón al tacto de una diestra, arma letal que seduce, sus notas silbadas surcando los suspiros, las gotas de sudor.
Sucumbiendo el sabio, al aroma de la flor.
Tomado de "http://blogs.clarin.com/apologiadelosmiedos/
¿Y ahora qué? - Miguel Dorelo
Otra de esas noches
En que la nada me acorrala.
No hay razones que justifiquen
Esta melancolía insoportable,
Este vacío gris,
Este dolor del alma.
¿Y ahora qué?
Si todo ya fue
Si nada ha cambiado.
Si,
Lo juro,
Ya no la extraño.
En que la nada me acorrala.
No hay razones que justifiquen
Esta melancolía insoportable,
Este vacío gris,
Este dolor del alma.
¿Y ahora qué?
Si todo ya fue
Si nada ha cambiado.
Si,
Lo juro,
Ya no la extraño.
Ese fantasma - Patricia Ortiz
Cuán lejanas están las lunas
y el ahogo tan cerca
atenazando la garganta.
La cobardía siempre encuentra excusa
para no enfrentar al sufrimiento
cara a cara con el sol.
Se multiplican las heridas
cuando el dolor madura
en las grietas de la piel
y el olvido –ese fantasma-
larva feroz que no crece,
nos quiebra,
nos demuele
Tomado del blog: http://lascosasporsunombre.blogspot.com/
y el ahogo tan cerca
atenazando la garganta.
La cobardía siempre encuentra excusa
para no enfrentar al sufrimiento
cara a cara con el sol.
Se multiplican las heridas
cuando el dolor madura
en las grietas de la piel
y el olvido –ese fantasma-
larva feroz que no crece,
nos quiebra,
nos demuele
Tomado del blog: http://lascosasporsunombre.blogspot.com/
Tiempo perdido - Miguel Dorelo
Debería decidirme.
Quizás, quién sabe, si a lo mejor...
Un par de palabras,
Tan solo eso.
No es tan difícil después de todo.
Pero no me animo.
Mientras tanto,
El tiempo corre;
Y quizás ya no es el tiempo.
Sospecho que
El coraje no está entre mis virtudes.
Y que ya no queda margen
Para decírtelo.
Quizás, quién sabe, si a lo mejor...
Un par de palabras,
Tan solo eso.
No es tan difícil después de todo.
Pero no me animo.
Mientras tanto,
El tiempo corre;
Y quizás ya no es el tiempo.
Sospecho que
El coraje no está entre mis virtudes.
Y que ya no queda margen
Para decírtelo.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Golja - Jorge Accame
Y quizá yo solo
sé todavía que vivió.
(Giuseppe Ungaretti)
Lo conocí
en una pensión de Italia.
Ocupaba la pieza contigua.
Me pidió fósforos una noche
Me pidió fósforos una noche
y yo temí por su piel de petróleo
Un café y dijo que se llamaba Samad
Un café y dijo que se llamaba Samad
venía de los rascacielos que brotaron hace poco
en la antigua Persia
Otro día me presentó a la mujer
Otro día me presentó a la mujer
que habitaba en silencio tras un velo
y bajaba los suaves párpados
hacia la tierra
Compartí en su cuarto
Compartí en su cuarto
una comida con aroma a limón y a muerte
Y sólo conservo de los turbios susurros
Y sólo conservo de los turbios susurros
de su lengua
una palabra: Golja, que significa flores
Golja golja repetía y señalaba
Golja golja repetía y señalaba
el verano derramado sobre los campos de Urbino
y yo decía golja golja golja
y reíamos los dos como idiotas
creyendo que por fin hablábamos de lo mismo
Ese otoño su ayatolah lo llamó para la guerra
Ese otoño su ayatolah lo llamó para la guerra
y regresó al Irán
Le escribí
Le escribí
de derecha a izquierda
de abajo hacia arriba
a la dirección que me había dejado
pero no respondió
Todos los años
Todos los años
cuando llega el verano
y los campos resplandecen
presiento que nunca existió un lugar
donde pudiéramos encontrarnos.
El Juego en que Andamos - Juan Gelman
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.
Todesfuge (Muerte en Fuga) - Paul Celan
Leche negra del alba la bebemos de tarde / la bebemos al mediodía y de mañana la bebemos de noche / bebemos y bebemos / cavamos una tumba en los aires allí no hay estrechez. / Un hombre vive en la casa juega con las serpientes escribe / escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarita / lo escribe y sale de la casa y relampaguean las estrellas silba a sus perros aquí / silba a sus judíos allá manda cavar una tumba en la tierra / nos ordena ahora toquen música de baile.
Leche negra del alba te bebemos de noche / te bebemos de mañana y al mediodía te bebemos de tarde / bebemos y bebemos / Un hombre vive en la casa juega con las serpientes escribe / escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarita / Tu cabello de ceniza Sulamita cavamos una tumba en los aires allí no hay estrechez
Grita hinquen más profundamente en el reino de la tierra los otros canten y toquen / echa mano del fierro en el cinto lo agita sus ojos son azules / hinquen más profundamente las palas los otros sigan tocando música de baile /
Leche negra del alba te bebemos de noche / te bebemos al mediodía y de mañana te bebemos de tarde / bebemos y bebemos / Un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarita / tu cabello de ceniza Sulamita jueega con las serpientes
Grita toquen más dulcemente a la muerte la muerte es un maestro de Alemania / grita tañan más sombríamente los violines luego ascenderán como humo en el aire / luego tendrán una tumba en las nubes allí no hay estrechez.
Leche negra del alba te bebemos de noche / te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania / te bebemos de tarde y de mañana bebemos y bebemos /la muerte es un maestro de Alemania su ojo es azul / te dispara con bala de plomo te dispara certero.Un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarita / azuza sus perros contra nosotros nos regala una tumba en el aire / juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro de Alemania / tu cabello de oro Margarita / tu cabello de ceniza Sulamita
Paul Celan (Paul Anschtel) publicó este poema en 1947 . En él hace alusión a su experiencia como prisionero de los nazis en un campo de concentración en Janowska, cerca de Czernowitz, Ucrania, en donde los guardias SS del campo obligaban a los violinistas judíos a tocar música, en especial una pieza conocida como "El tango de la muerte" (basado en el tango "Plegaria" del músico argentino Eduardo Bianco) durante trabajos, marchas, castigos y ejecuciones.
sábado, 1 de mayo de 2010
Quedarme en casa... - Ana Merino
Quedarme en casa,
sumergida en los pliegues de las horas,
y no esperar a nadie.
Que los ojos escuchen
y se olviden del mundo.
Que me arrope el silencio
y respire en mi nuca
su suave indiferencia.
Que vivir sea esto,
sin palabras de aguja
ni rodillas de llanto,
con el tiempo desnudo al borde de la cama
y mi boca dormida en su tímido beso.
De "Los días gemelos" 1997
Extraído de www.amediavoz.com
sumergida en los pliegues de las horas,
y no esperar a nadie.
Que los ojos escuchen
y se olviden del mundo.
Que me arrope el silencio
y respire en mi nuca
su suave indiferencia.
Que vivir sea esto,
sin palabras de aguja
ni rodillas de llanto,
con el tiempo desnudo al borde de la cama
y mi boca dormida en su tímido beso.
De "Los días gemelos" 1997
Extraído de www.amediavoz.com
Solos II - Claudia Isabel Lonfat
Estoy solo
La distancia que va de cuerpo a cuerpo
es tan grande como la que hay de alma a alma…
(de “Altazor”)
Dejamos de sernos
Dejamos
que el tiempo nos traspase
nos externe
Somos
como fantasmas
en una cárcel de ausencias
Desalmados
Diluyéndonos
entre sombras
Dejamos de sernos
Para siempre
Jaqueados
Como insectos
pegados en las caras opuestas
del cristal
-sin poder rozarse-
Más allá nada
Ni la póstuma mirada del adiós
Sólo un acertijo
que crece
entre soledades.
Tomado del blog:
http://www.laperladejanis.blogspot.com/
Poema sin título II- Ricardo Bernal
Y veo a las mujeres
amando como locas
a sus locos
No nos amen más
estamos descompuestos
Enfurecidos con el sol
y sus reptiles
Escondan los platos
las cucharas y los besos
Escondan la sortija de fuego
que les regaló Saturno
No nos amen más, mujeres
pues éste es el juicio final
y hay demasiados arcángeles
en el escenario
Regresen a la madre tierra
al lodo primordial
Nosotros quedaremos aquí arriba
aturdidos
sembrando en sus ojos
el árbol de nuestra ceguera
amando como locas
a sus locos
No nos amen más
estamos descompuestos
Enfurecidos con el sol
y sus reptiles
Escondan los platos
las cucharas y los besos
Escondan la sortija de fuego
que les regaló Saturno
No nos amen más, mujeres
pues éste es el juicio final
y hay demasiados arcángeles
en el escenario
Regresen a la madre tierra
al lodo primordial
Nosotros quedaremos aquí arriba
aturdidos
sembrando en sus ojos
el árbol de nuestra ceguera
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