lunes, 30 de agosto de 2010

Y Armando se nos fue el último - Martín Maggi

Primero quiso Pocho

fugarse, disgregarse

de su hemiplejia.

Luego Teresa y la tía piba

tan seguidas,

tan enseguida

de nuestra partida,

y tantos mas que ni recuerdo.

Julio con su locura

empedernida

tan sublime y llena

de espacios en la niebla;

etéreo y volátil

siempre lejos.

Ni que hablar de Caballero

el vecino policía del acuario,

de monedas y quebrantos,

tan solitario, padre, abuelo, relicario.

Y Armando con su cigarro

pulmonero

se fue consumiendo

así, añejo

se lo llevó el viento

o alguna sudestada

en pleno invierno...

y se nos fue el último

tan lejos.



Nota: A Armando y todos los demás

Domingo - Macky Corbalán

El vecindario vocinglero
ha ido declinando
con el color del día,
las hojas secas, en desordenada
carrera, se han aquietado
al margen de las calles despobladas;
aquí, algo
le sugiere al alma
que no debiera ser la desolación
el lenguaje universal,
ni el tiempo un escondite
del que nadie ha venido a librarnos.


Con autorización de la autora: http://pasajeradearena.blogspot.com/

Antes del final - Aldo Novelli

Estoy solo.

Quiero escribir todas las páginas del mundo
leer la cifra secreta oculta en el agua primordial
cantar el canto nuevo de la nueva humanidad/
cantar sin tiempo un canto de lluvia y empaparme la cara
y la sangre de agua fresca/ del agua clara que baja de la cima.

Y me pregunto: ¿por eso estoy aquí?
en medio del desierto rodeado de gente que no conozco.
¿Conozco esta gente? ¿me rodea y me habla a mí? ¿a quiénes hablan?.

Quiero decir estos poemas con la voz de un pájaro y el zarpazo de un tigre.
¿Qué son estos poemas? ¿qué es eso que llaman poesía?
Clasificar el mundo y sus objetos
y ponerle número a cada cosa es la religión de los tiempos.
Una legión de fanáticos caminan detrás de los objetos.

El arte es el opio de los pueblos dicen los nuevos pastores
¿existe el arte? ¿el pueblo?
¿dónde están los pastores de este inmenso rebaño de ovejas?.

¿Por qué estoy aquí? ¿porqué aquí y no allá?
allá donde el sol broncea el cuerpo de felinas mujeres
o más allá/ donde el hombre inventa distintas muertes cada día/ todos los días.

Estoy solo/ busco amor.
Quiero ser el amado.
¿Me alcanzará?
¿Me alcanza esta soledad para escribir el poema total?/
ese aleph/ ese inalcanzable.
¿O el amor y el deseo de una dulce obrera del mercado
es el fin de todas mis utopías?
naranjas papas y manzanas en sus manos sucias y sus jugos en mi cuerpo
y sus ojos admirando mi palabra/ mis sombras/ mis castillos de humo.

¿Para qué nacer amar desamar y morir?. ¿para qué Dios de los vencidos?
dime Dios ¿para qué?

Quiero ser el amado/ el bienamado/ el más amado.
¿Y el paraíso terrenal/ la revolución/ la súper hembra/ el gran polvo?
y buscarte en lo alto/ más alto que los fatuos cielos

¿dónde estás padre?.

¿Y los hombres/ la libertad/ los ideales supremos/ la loca utopía...?.
¿Qué hago acá en este punto infinitesimal del cosmos
intentando trascender con palabras demasiado gastadas?

¿Y los hijos? ¿y esta sangre que me sucede como revolución ansiada?

Hombre que inventa religiones/ mecanismos/ discursos/ fantasmagorías
¿porqué y para qué el poema? ¿dónde la poesía?
¿ese arco tensado entre dos estrellas ilusorias?
¿dónde la flecha que atraviesa esta eternidad de instantes?

la poesía: esa oscuridad/ luz/ pensamiento/ genio encerrado en una botella/ todo y nada.

¿Detendrá mi palabra algún día la bala del suicida o el asesino?
¿es necesario el poema/ el poeta/ el inventado/ para detener esa bala?
¿justificará ese instante el poema?
¿la miseria del mundo/ el hambre/ la muerte sin sentido?.

Estoy solo/ sin padres/ sin hijos/ sin amada en medio de la noche cósmica.

Estoy temblando.
Voy a morir.

¡Pero antes voy a salvarme!.

¡Antes escribiré el poema que frenará la bala
de la infinita tristeza del hombre!. //

Usurpadores - Nanim Rekacz

Qué fácil es para la muerte,
con tantos sicarios,
con tantos hambreadores,
con tanto vendedor de misiles...
Qué fácil es para la muerte,
con tanta corrupta impunidad,
con tanta mugre en el agua, en la tierra, en el aire...
Qué fácil es para la muerte, hoy,
descansar al sol...
mientras tantos humanos hacen su tarea
y sonríen mostrando sus dientes calaveras...

miércoles, 25 de agosto de 2010

acerca de las cosas - Héctor Ranea

la paloma me enerva
con su levedad de
paloma
,
de pluma
,
de pincel del aire
.

lo indivisible el aire el perfume el espíritu
canto
:
una materia llevan dentro
que las hace cosas graves terrestres poco leves hundibles
.

¿el resto
?
el resto es poca cosa
:
el vacío el espacio los cantos del último ruiseñor de Mahler
las lágrimas que entibian lúbricamente los labios de una mujer
;
esa mujer
,
el hombre que se conjetura a su lado
,
el tiempo que llevan allí
como en un sueño
.

acerca de las cosas


de: Profundo Corazón de la Marea, Ediciones Último Reino (2000)

precordialgia - Antonio J. Cruz

Ese agudo dolor que te acuchilla

desde lo más profundo de tu pecho.

La certeza cotidiana

de una vida casi ya sin esperanza.

No poder evadir la obscenidad del rito,

el estrés, la rutina,

la oficina

y las ansias de no salir nunca

de casa.

Pelearte contra el mundo,

intentar llegar al viernes

para soñar que algo descansas

y después, el lunes,

mientras consumes tu tiempo

entre papeles, algún café

y mucha incertidumbre

y por supuesto tu dosis de ansiolítico,

pensar en la parca,

en todo lo sucio que te envuelve

mientras te repites en silencio

“Este maldito dolor dentro del pecho”.



Poema de: “POESÍA COTIDIANA” (2006)

Soborno - Aazam Abidov

Es entendible
Aceptar un soborno o darlo
En los negocios  o en la vida social.

Sin embargo,
La gente me mata con un cuchillo
Que no tiene filo.
Toman y dan sobornos
Para ir a la Meca por  purificación

Cornudo peregrinaje!

Traducción del uzbeko: Andrea Cote

Rayo - Antonio J. Cruz

Relámpago.

Algo desgarra lo oscuro.

El delirio
es la clave.

Destello en busca
del asombro.

Salvador green - Aldo Novelli

a Pere Bessò
Desde hoy voy a darle un sentido a mi vida/
dejaré de beber como un desahuciado
de fumar como un escritor solitario
y de fornicar como un animal en celo.

Voy a cambiar radicalmente mi vida.
Ya basta de orgías desenfrenadas con mujeres sin fe
de apostar a la muerte en cada golpe de dados
de beberme el alba en alcoholes baratos
entre borrachos y poetas fantasiosos.
Me quitaré de la cabeza la idea de que el progreso fue un fracaso
de que el mundo es un deshecho de esta ambición sin fin
y que la llamada especie humana/ ha desaparecido definitivamente.
Dejaré de escribir papeles inútiles que nadie lee
intentando ganarme no se que cielo prometido/
el cielo está contaminado de misiles nucleares
y los ángeles murieron carcomidos por la radiación.
Ya no buscaré flores en el desierto
para dárselas a ellas como ofrenda de amor.

Voy a darle un vuelco a mi vida.
Me afiliaré a los buenos de Green Peace
formaré una fundación con artistas y deportistas
preocupados por los animales/
y me dedicaré enteramente a salvar al peludo patagónico
de las garras de los charanguistas.
Si bien aún no es una especie en extinción
pero si seguimos así/ pronto lo será
el folklore los exterminara dentro de poco tiempo/
hasta usarán al quirquincho bola para jugar al fútbol playero.
¡No quiero ver ese día!

Seguirán muriendo de hambre niños en Bangladesh/ Tucumán o Etiopía
continuarán muriendo mujeres y hombres del tercer mundo
de enfermedades curables en el primer mundo/
pero sepan ustedes una cosa
cuando desaparezcan los últimos sobrevivientes
el peludo patagónico estará vivito y coleando
y será gracias a mí
el salvador green de la patagonia.

lunes, 23 de agosto de 2010

poemas seguidos de (4) - Héctor Ranea

miente el sonido que atrás haya música
en los vaivenes del péndulo no hay tiempo
en el flujo del río nada transcurre
que no haya transcurrido

y si alguien ríe
y si alguien llora
y si alguien muere
y si alguien nace

tampoco hay más que esa repetida obsesión
de llamar tiempo al lapso que se nos entierra
entre nuestro devenir y el momento


de: poemas seguidos de (2004)

Todavía danzan en mi mente - Antonio J. Cruz

IX
Todavía danzan en mi mente
las miradas descalzas
y el callado murmullo
de los algarrobales.

La tierra
latía de tristeza.

Aquella tarde
nuestro adiós era una pena
con las alas al viento


Poema de: “ASHPA SÚMAJ” (2003)

La otra mitad - Javier López

Podría morir intentando comprenderte
llegar hasta la luna buscando una respuesta
atravesar el orbe detrás de explicaciones
que me hagan soportar mejor la vida que quedó
cuando te fuiste y me dejaste a medias


Tomado de Resueno

La oscuridad - Antonio Cruz

La oscuridad
no está en lo confuso
que me envuelve
sino en la pérfida sospecha
de que no me recuerdas.


Poemas de “DESDE EL EXILIO HACIA HIROSHIMA” (2006)

lluvia - Héctor Ranea

en la lluvia cae escrita
una vela inconsistente
frágiles palabras incoherentes y débiles
estrellas lentas líquidas lúcidas
en medio de las llamaradas de los rayos

en los segundos entre las hojas de los árboles
en las centellas desde los cálices de flores magulladas
en la vasta superficie de todas las gotas en descenso
hasta cantar su definitivo ruido
se oye apenas un silbido de canciones soñadas

lluvia en mi noche en mi vereda en la ventana
que me une desde hilos invisibles
al lado que no sé de los mensajes hilvanados

que moja una sustancia en la sustracción de los cuerpos
drena el lodo de las esperas inútiles
ampara bajo murallas de sonido
las palabras todavía impronunciables



de "ala en caída"

jueves, 19 de agosto de 2010

Yo siento ardor en mí - Aazam Abidov

He pasado un día, uno más,
y el tiempo encumbra ya el futuro
Ya sea que ganara o perdiera,
En mi vida siempre fui ambicioso.

Dónde están ahora el ardor y la luz?
Qué ha resultado de este hueso blando?
La vida me muestra, al final
Que lo que es uno es un VALIOSO saber

Deja de atarme!, antigua vida
Yo siento ardor en vez de corazón,
Ya el tiempo no me engaña
Y mi vida jamás la cortaré.



Traducción del uzbeko: Andrea Cote

Hay un ave - Aazam Abidov

Me dijeron que soy un ave
que se ajusta a todas las estaciones,
para conocerme a mí mismo
no podría nunca
volar alrededor de las alas que tendré

Sin embargo, no cantes por mí
No me elogies, no lo compongas
Hay un ave que si la liberas
Vuela de nuevo a su jaula.

No digas nunca que soy como esa ave.


Traducción del uzbeko: Andrea Cote

Cerca y Lejos - Aazam Abidov

El pavor está cerca de mí
Cerca de mi alma.
Como tengo temor de él
Huyo
Me escapo
Y estoy lejos de la agudeza.

Sólo una cosa:
Cuando le temo
Me pongo más cerca
Con mi eterno pavor.


Traducción del uzbeko: Andrea Cote

martes, 17 de agosto de 2010

Muchacha que atraviesa una puerta - Antonio J. Cruz

Merodeaba
por el paisaje desolado y triste
de mi propio desierto.
Esa vana comarca
donde la sed del alma no se aplaca,
porque el quid de mi sustancia
se deshace en recuerdos
sin mañana.

Desde mi soledad escarnecida
el desvarío generando el espejismo.

Ojos, piel, cabello...
que es lo mismo que gritar arrebatado
transparencia,
levedad,
hebras castañas.
Sueños paridos
por sueños más antiguos.
Fantasía que invade el territorio
de tenebrosas noches desveladas.

Me animaré.
Habré de inaugurar la travesía
hacia un cosmos un poco más sereno,
porque ayer,
cuando tu paso sensual y sugestivo
atravesaba la puerta con donaire,
el pasado se volvió cenizas
y pude recordar que estaba vivo.


Poema de: “POESÍA COTIDIANA” (2006)

poemas seguidos de (2) - Héctor Ranea

caen las aguas
caen los biseles de los vidrios
caen lágrimas desvergonzadas

mares que caen en vasos de vino
horizontes que caen sobre lluvias perennes
maniquíes que caen vestidos con periódicos

abrazos partidos por la caída
llantos aflojados por el estrépito
inmundicias que caen de la televisión
cae todo
cae el pez hasta el medio del agua
cae la mano que te vengará
cae la vela de tu velorio
la misma visera del poeta cae

mientras
,
llueve


de: poemas seguidos de (2004)

Requiem de madre - María Elena Walsh

Aquí yace una pobre mujer
que se murió de cansada.
En su vida no pudo tener
jamás las manos cruzadas.

De este valle de trapo y jabón
me voy como he venido,
sin más suerte que la obligación,
más pago que el olvido.

Aleluya, me mudo a un hogar
donde nada se vuelve a ensuciar.

Nadie me pedirá de comer
en mi última morada
no tendré que planchar ni coser
como condenada.

Cantan ángeles alrededor
de la eterna fregona
y le cambian el repasador
por una corona.

No lloréis a esta pobre mujer
porque se encamina
a un hogar donde no hay que barrer,
donde no hay cocina.

Aleluya esta pobre mujer
bienaventurada,
ya no tiene más nada que hacer
y ya no hace nada.