martes, 29 de mayo de 2012

Dagas - Luciano Doti


Estoy solo,
rodeado de gente.
Entre la gente
hay chicas,
cada una porta
una daga;
ninguna me ve.
Sobre mi pecho,
todas las dagas.

Quiero - Marcos Zocaro


Quiero sentirte en mi Presente
y servirme de tu sonrisa
para maquillar mi Pasado
y reinventar mi Futuro.

Larga Sinfonía en D (de la novela “Alice in Limboland”) - Odeen Rocha


Eternamente acongojada por un Karma que no es mío
rompiendo el cristal del miedo cada vez que estoy aquí
tragándome el tiempo cada día y cada noche
con imágenes que compiten con los ojos por ser la más brillante
la oscuridad se apodera de todo
la muerte es un compañero de asiento
no sé si estoy o estás aquí
lo único que logro percibir son sonidos
uno tras otro
mueven mi cerebro como jalado por despampanantes sueños
arriba
abajo
con fuerza
tan quedo que invita a amar
una melodía inolvidable
mi mente se queda ciega
sentidos desorbitados
una gran obra
una
Larga
Sinfonía en
D

martes, 22 de mayo de 2012

Conclusión – Begoña Borgoña

Ya no hay sorpresas ni expectativas, frustraciones ni extrañeza; no hay más dolor, asombro ni alegría. Por eso me despido de ti, no te llamo cruel porque no existe amargura que me envuelva ni ánimo hostil que me fustigue, sólo te digo: adiós, mundo.

Noche de estrellas (para Violeta Rojo) - Antonio J. Cruz

Me acerco a la ventana

y contemplo la noche

que palpita en estrellas infinitas.



Allá lejos,

en Caracas

también el cielo está estrellado.



Aquí,

bien al sur del continente,

Orión me contempla misterioso

y la Cruz del Sur

guarda mis sueños más sublimes



¿Cuánto misterio,

cuanta nostalgia sin fronteras,

cuanto anhelo irredento

esconde el nocturno estrellado

del cielo caraqueño

de diciembre?

                                         10/12/2010


Del poemario "POESÍA DE ENTRECASA" (Inédito)

Gajes del oficio - Flor Marina Yánez Lezama

Escribir, simplemente,
para que la palabra
repetida,
insistente,
nos recuerde
lo poco
que queda por decir.

Atrás - Fernando Andrés Puga

Atrás de tu escabrosa palidez
Atrás de la profunda cueva de tus ojos
Atrás de esa línea sinuosa que apenas se vislumbra en tus mejillas

Atrás de la tormenta que se lleva millones de sueños postergados
Atrás del arrasado despertar
Atrás del pañuelo como pájaro anclado en la goma que algún niño
colocó en una rama
y que intenta en vano escapar de la trampa

Atrás de la malicia
de la molicie
de la caricia incipiente que se asoma
de la pericia de experto que sabe la respuesta a todas las preguntas menos una

Atrás de mí
a mis espaldas
muda
rancia
sin nostalgia

Atrás de la cordura
de la locura
de la inocencia pura

Atrás
muchísimo más atrás
del ser y de la nada.

Past, past, past - María Gimena Barboza Dri

Eras una cosa
en minúsculo espacio de mi ombligo
hasta dentro.

Eras proximidad
en mi tiempo y espesor abundante
en mi credo.

Era un ovillo
y no era lana.

Era algo
o era nada.

Eras el impulso
de mi llanto prematuro luego
a la calidez.

Eras mis carnes
en tibieza y asfixia espiritual
en estrechez.

Era ardid
y era esclava.

Era sumisión
o era ama.

Éramos
locas malas cuerdas raras,
cuerdas

malas.

Locas raras.

miércoles, 16 de mayo de 2012

II Áhspa Sumaj - Antonio J Cruz

II

Santuario de nácar,

indómita salina.

Bajo la luna llena


tus espejos plateados


se agrandan en silencios.


El dolor de los hombres


se hace coplas y canto


desde tu entraña.




Lastimadura del alma.



De Watukuy (Melancolía) "Áshpa Súmaj" (2003)


Sobre el autor: http://biosdelosblogsh.blogspot.com.ar/2010/11/antonio-jesus-cruz.html

La pasión en el tiempo - Ada Inés Lerner

Antiguo quedo el amor en el tiempo

la sed ajena se equivoca

es mirar de afuera la mesa puesta

carne antigua que se incendia.




En la edad perdida del amor

la pasión evocada se retoba

los ojos se nublan detrás del silencio

silencio que duele y ahora sí importa

el color rojo sangre de la pasión perdida




Y atrás el tiempo antiguo lacera

la ternura que la piel imagina

hasta que queda yerta en la cama

en pasiva actitud de inútil espera


Tomado del blog: http://decuentosypoemas.blogspot.com.ar/

La autora:http://biosdelosblogsh.blogspot.com.ar/2011/08/ada-ines-lerner.html

Voz y rayo- Ana Caliyuri

Es tan precario
el grito
de la noche
del alma
que todo
parece un gran vacío
en la mañana.
No elegí
el “incubo”
que emula
la niebla,
ni la tensión
que batalla
en el latido
otrora inocente
hoy voz y rayo.

Sobre la autora:
http://biosdelosblogsh.blogspot.com.ar/search/label/Ana%20Mar%C3%ADa%20Caliyuri

domingo, 13 de mayo de 2012

Intraducible, incluso para un demonio... – Carlos Barbarito



Intraducible, incluso para un demonio
y más allá del lento agotamiento
de las lámparas, único, permanece.
¿A qué flujo o reflujo,
entonces, encomendarlo
y hacia qué polo sonoro
o con sordina dirigir el magnetismo?
No saber, jamás, si razona
o desvaría, si expresa
una vía de lava, un encuentro de amor,
si anda bajo soles errantes,
bajo la tierra, sonámbulo,
si alcanza la orilla,
si se configura como nube o vértebra,
si habla de yescas,
rayos, traiciones, esquinas,
amparos, intemperies, escudos.

Maria doloris – Héctor Ranea


Me miro tras un torrente de transparencia acuática
en la que de mi boca parten sólo gestos
que no puedo comprender
(desde este otro lado)
.

Armado en verbos teñidos de verde,
apenas verde, estoy
tras
una opalescencia verde,
que sólo puede ser humedad
de musgos diluidos en el espejo en el que me miro,
mirándome.

Llevando esos gestos a la acción,
hinco mis uñas en el brazo que llevo
colgando a mi lado
y rasgo
una suerte de piel gelatinosa, que se deja llevar
como una espuma se deja arrastrar por la lluvia
y como en el hielo profundo, enorme, celeste y verdoso,
del mismo tono que el rostro que me mira,
que me arrastra,
el dolor
es un apenas cristal,
algo de hielo,
que surge de lo profundo del espejo,
de esa parte que no puede mirarme
porque la luz tarda demasiado en llegar.

Y todo duele,
desde la uña que arranca la piel
hasta la piel muerta arrastrada y duele
el agua que la purga, la maldice,
la tiñe del color que tienen las imágenes en los sueños
y duele el aire que circula
dibujando el color de las cosas que me miran.

Duele un viento olvidado en un ocaso,
duele la noche en que olvidé un árbol plantado en la nostalgia,
duelen recuerdos que no tienen quién los recuerde.

Es el dolor de una milésima de segundo en el aire.

Las plumas quebradas de un pájaro
hecho de vidrio de azúcar
que en silencio se acalla
como si en el mismo volcán que aparece
en el torbellino,
los muelles se quemaran sin chispas
sin llamas
sin sustancia.

Arden mis manos,
me arrancan la piel
con la que me cubro de la mirada verdosa
de ojos que habitan un espacio
que no puedo alcanzar,
donde las llamas de la boca surgen del color de un musgo
diluido en torrenciales lluvias de llanto callado.
Y el dolor habita en el contenido de las lágrimas.

En la crujía de un esqueleto
que se derrumba junto con la piel, la gelatina,
que abren las uñas que duelen y hacen doler. Allá,
en lo más oscuro de un sacrificio
que el ojo apenas alcanza a ver
en un desliz de la luz.

sábado, 12 de mayo de 2012

Comedia – Esteban Moscarda

Pierdo la costumbre de la felicidad

Y el pasillo se hace de plomo.

Soy un perdedor

Lo asumo

Y así puedo continuar

En esta comedia de enredos

Que es la vida.

El plano infinito – Guillermo Vidal

Todo así
cielo y distancia,
entre dos
mundos prisioneros.
Dos mundos abiertos
como flamas
aferradas
al viento y un horizonte
insaciable
que las consume,
y una voraz
zozobra
que los desgarra.

Mis Días - María Mercedes Schiavelli

soy flexible
en el junco de la noche,
delgada
en el peso de la tarde,
segmento
de la mañana.

jueves, 10 de mayo de 2012

Marzo - Oscar Barrionuevo



Marzo, con sus interminables lluvias,

con sus charcos en las calles,

con su croar disonte de ranas

y otra vez la lluvia.

Marzo, un poco menos que la pobreza,

que un correr desesperado

que un bombardeo lacerante de cielo. Marzo.

El viento que llega robando los techos

entre gritos agonizantes de una vieja

que se muere, mientras llueve, muere, y otra vez, llueve.

Marzo. Torrente de miseria que de no noche llega,

por un pan

por un hijo

por saberse impotente.

Y otra vez llueve, y casi no queda nada.

Ella se abre despacio, que no sienta su niño,

que no despierte, que mamá trabaja.

Un gallo sacude las alas de madrugada,

el olor mate cocido se confunde en el aire

y un mantel sucio con migajas queda sobre la mesa.

Hoy también se lava ropas y se amasa y el niño

vende por la calles.

Pero hoy también llueve y no se seca la ropa

y los leños están humedos. Y llueve, en marzo.

El torrente de miseria llega otra vez por la noche

y por el fondo.

El niño duerme. Ella trabaja.


Del libro "Documento de la ternura" (1986)

http://poesiasyrelatosdebarrionuevo.blogspot.com

Al fin nacieron - Luciana Mellado


A José María Arguedas
A María José Abeijón
A Liliana Ancalao
A Jorge Spíndola 

¿Adónde vas, palomo ciego?
¿Adónde vas si ya se fue la noche?
Si el disparo nunca logra matarte
del todo
para siempre.

¿Adónde baja tu voz tan desprendida
como un río entre rocas
de sierra y de montaña?

¿Adónde comienza a serpentear la sombra
de tu lengua partida
sobre el nudo impar
de nuestra lengua?

¿Cómo golpea tu nombre profundo
en la sangre mellada
desde el barro?

Nuestros pies laten sobre el frío
descongelan los pechos de la noche
amarilla.

Bebe mi sangre, palomo
mi sangre también es ciega.

Bebe esta tarde
en que los amigos y las amigas
celebran la vida y la poesía
y el hielo de los pasos se incendia
dulce
en otro vuelo.

Somos peces del agua
con ojos de sal gruesa.

Somos peces de aire
con una espina azul
entre las branquias.

Nos tragamos todos los colores
para que la luz sea un pliegue del día
en este día.

Estos cuerpos a tientas son puente
entre los mundos,
vientres de pan
para los días de hambre.

Nosotros sabemos sí
que hay un nosotros.

Nosotros somos nosotros.
Nosotros somos nosotros.

Sangre de amor.
Boca de amor.

Todavía estamos
Resistimos.

Este cuerpo que somos en degüello amoroso
se desangra para ser bebido.

Pero no hay dolor
en la sed compartida.

Palomo ciego,
en estos años un día
nos naciste cantando,
entre el fuego y el amor
como un hermano
en el follaje.

Es tu voz la que inunda la tarde
en que crecemos
sobre una tierra
llena de frutos
y de plagas.

Otras flores del viento
nos crecen en el pecho
dicen naciste, naciste al fin, hoy,
hace cien años
dicen naciste, naciste al fin, hoy,
hace cincuenta.
Dice naciste, al fin,
cuando es necesario.

El tiempo de las flores es la edad del vuelo.

Palomo ciego,
vemos todavía entre los cuencos
de tus ojos profundos
cientos de ríos de agua
y de memoria

Trompo que baila,
¿adónde vas si ya se fue la noche,
y en esta tarde los amigos cantarán,
se besarán, macerarán su cuerpo en lengua roja?

Cantemos palomo, peces,
seres pequeños
resistamos en esta oscuridad brillante.

El cuerpo resiste. El cuerpo sabe.

Cantemos.

Es todo, todo, tan fugaz - Daniel Quintero


a la memoria de Roberto Goyeneche


Ahora vos también te fuiste de la casita
de los viejos.
Algún corralón de Barracas
con el verdín sobre los adoquines,
húmedos de tango,
llorará sobre una chata abandonada
que descansa sobre su cuarta.
Te vas al cielo porque terminó la función
y el telón corrió sobre el de la zurda,
y cuando llegues al cielo
el gordo Troilo te estará esperando
para grabar,
y Virulaso le va a mostrar a Valentino
como se baila un tango bien canyengue,
no esas musiquitas holybudenses
con las que se divierten
los yuppies neoyorquinos los jueves por las noches
en los salones ,
cuando van de trampa con sus secretarias
y bailan apretaditos
y les lastiman la cintura con el teléfono celular,
porque nunca se sacan el celular de encima.
Y vas a grabar con Carlitos
y con la orquesta de Piazzola
para que los ángeles
hagan correr la voz por todos lados
de que es cierto eso de que Dios es argentino,
y ya Grisel no se va a olvidar
y nadie va a tener su noche triste,
ni su última curda, ni el tango que le hizo mal,
ni la percanta que lo amuró en lo mejor de su vida,
ni su pobre viejita sola y enferma,
ni los veinte abriles que lo llevaron lejos,
y todos esperarán recostados en las vidrieras
con la ñata contra el vidrio,
con el sueño del pibe mirando al sur.
Ahora Polaco estás subiendo
y la Bidart, que no pudo con la tarde gris,
se fue corriendo atrás tuyo para cantar a dúo
El día que me quieras desde lo azul del cielo.
Andá Polaco, subí tranquilo,
que el tango es en nosotros
y con tu espíritu.



Ushuaia, agosto 1994

miércoles, 9 de mayo de 2012

El habito de las sombras - Guillermo Vidal


Es oscuro,
hace al monje
y al hombre,
desde ese espacio impenetrable.
Sujeto a leyes
 que se ocultan en los límites.
Insiste en ser
con el asombro.
La historia
que puede contarnos
no está a la venta.
Gana con la furia,
atraviesa como un límite,
abriendo heridas
como murallas inaccesibles.
Despierta con una mueca desoladora
y antes de articular la primera consonante
la sola mirada no quita el aliento.

Una simple expresión de deseo - Mario César Lamique


MUECA REAL



Mueca de dolor

en forma de beso

salto al vacío

con forma de pájaro

frases

con forma de alegría

decirte todo lo callado

de forma imprevista

o tal vez
romper con el pasado
de forma real.

Cosmogonía – Esteban Moscarda

En el principio
El silencio armado hasta los dientes.
La nada pensativa
Y el instante arrepentido.
Luego,
Orgasmo de planetas
Y supernovas encapsuladas,
El tiempo orinando el gran inodoro
Del monarca.
El espacio y su fiesta,
Sus cócteles de partículas
Elementales. Luego, yo
Y vos en un jardín.
Y tu desnudez de plata
Y una tierra hermosa.
Y un pecado dibujando
Un futuro luminoso.

domingo, 6 de mayo de 2012

Llueve - Angélica Santa Olaya


Llueve...

Afuera y adentro…

Como si hoy cayera el agua toda
que al alma le sobrara…

O como si el cielo derramara
luz sobre los poros del desierto…

Llueve…

Y a veces el agua es lágrima
Y a veces tierna hoja que asoma al sol…

Llueve…
Llueve…

Y el agua resbala
por los frágiles cristales
del corazón
barnizando con sueños
el imaginado horizonte…

Justo ahí donde la distancia
es tan sólo una mirada
a la que le han crecido alas...

Paisaje - Alejandra Díaz


"un paisaje de lápiz se apodera de mi"
Jarabe de Palo

dame de beber
palabras
que tus ojos /tus manos/tu piel
sean palabra
y me habites de palabras

que mi boca bese tu palabra
y tu palabra bese mi boca

que me hagas/reahagas/inventes/escribas
y comiences de nuevo a escribir en mí
palabras
que yo soy una sola palabra
la que no he dicho aún
y nombro/convoco al mundo
a la noche /árboles montañas/
pan/espejo/loba



que mi boca bese tu palabra
y tu palabra bese mi boca...

No me dejes dormir - Aazam Abidov

No me dejes dormir, compañero,
No me ayudes si desfallezco.
Los años que pasaron me han hecho blando.

Déjame inspirar tus anhelos.

Amablemente te pido que tomes mis manos como ayuda
Lo que precises, tómalo, sin temor…

Empiezo a recortar las plumas de mi deseo
para dejar que otros vayan lejos y sueñen lejos.


Traducción del uzbeko: Andrea Cote

Felina - Armando Rosselot

Entrelazados están los tumultos
Acorralados tomas nuestra suerte
La mojas con tu caricia inocente
Y tus buenas palabras son insultos

Ya no sabes qué hacer con tu odio
No logras dormir ni soñar con nada
Quieres matar todo con tu espada
Y yo sólo te doy un suave rocío

¿Para qué servirá esto?, me digo
Recuerdo lo que me decía antes
¿Es una leona a quien sigo?

Ingenua, pero llena de gran fuerza
Te tomo dócil y somos amantes
¿Entiendes?, balancéate tigresa

Maduras cerezas - Armando Rosselot

Deseo pedir un trozo de tu mejilla
Reír hasta voltearme
Ser sólo una imagen en la cabeza desfasada de alguien
Estática queda esa ráfaga de muertes inoportunas
Y celebro en tu cabello

La cosecha de aires tuyos
Cada vez más negros
De tanta luz inútil
De tanto lamento abortivo
Que ya nada causa aquel grito acongojado
Que sólo es tu reino de maduras cerezas
El que me recibe
Y me duerme
En una ansia tan grande que me hago muchos